Archivo diario: 18 octubre, 2011

Cuatro principios de la psicología Social Media

Podemos cambiar la plataforma sobre la que se desarrollan las interacciones sociales habituales pero no la naturaleza inherente a las mismas y por esto podemos concluir que la psicología social puede ser aplicada con cierto éxito a las redes sociales.

La utilización de estrategias de índole psicológico supone un intento por “naturalizar” las relaciones en un medio virtual como internet. Es cierto que existen barreras y características propias que alteran la ecuación pero la base siempre estará presente. En otras palabras, hagamos lo que hagamos detrás de las pantallas seguirán estando las personas.

Cuando una empresa comienza en estas redes virtuales puede confundir su estrategia al encaminarla a un objetivo directamente comercial, olvidando que están dentro de un medio social muy distinto a los medios de comunicación clásicos y actuando de forma mecánica y distante. Por ello vamos a considerar la aplicación de algunos puntos de la psicología social a las redes virtuales que quizás puedan servir de consejos en esta materia.

Primero: genera deudas psicológicas

Generar este tipo de deudas en las redes nos ayudará a posicionar nuestra marca pues los usuarios experimentan una carga positiva frente a la que sienten la necesidad de actuar con reciprocidad.

Esto se consigue mediante concursos, sorteos, ofreciendo servicios de ayuda pública, proporcionando información, resolviendo problemas, apoyando causas sociales, etc… como vemos no se trata únicamente de dar regalos sino de mostrarnos resolutivos y cercanos.

Segundo: adáptate al medio

Involucrarse en la herramienta virtual actuando según sus usos sociales acompañará a la imagen de la marca y la situará al lado “de los populares” sobretodo cuando aproveche las grandes “olas” o temas populares de la red.

Si estamos en una red tenemos que saber movernos con naturalidad por ella y esto también significa adoptar al lenguaje de la misma y utilizar una comunicación apropiada para sus usuarios.

No se puede entrar en una red social implantando una manera de actuar pues ni es natural ni puede ser entendido por sus usuarios. En Twitter, por ejemplo, no solo puede ser bueno seguir a quien te sigue sino también a otros usuarios pues no solo genera deuda psicológica sino que además nos muestra como un perfil activo.

Tercero: atiende a los criterios de exclusividad

Para aumentar el “atractivo” de un perfil podemos proporcionar beneficios ya que este hecho hace que los seguidores se sientan recompensados y especiales. Estas recompensas pueden ser en clave de información, servicios, descuentos, concursos…

El boca a boca puede ser un aliado ante este tipo de estrategias siempre y cuando los beneficios sean lo suficientemente atractivos pero en cualquier caso la mera expectativa puede ayudarnos a sumar seguidores.

Cuando una comunidad tiene este tipo de características aumenta la vinculación con las personas que pertenecen a ella, pero cuidado con los derechos adquiridos… es mejor crear pequeñas campañas limitadas temporalmente pero con buena rotación o lograremos que ya no sea visto como un extra sino como una base.

Cuarto: utiliza el principio de autoridad

Aunque estemos en una red social tenemos que mostrarnos seguros de nuestras comunicacionessobretodo cuando se trate de nuestros productos o servicios.

En estos casos hay que actuar con seriedad y profesionalidad dando respuestas y mostrando control sobre la situación. La autoridad puede ligarse al compromiso y por tanto a cumplir con nuestra palabra.

Si no actuamos de esta manera podemos llegar a perder la confianza de nuestros clientes o al menos a desprestigiar nuestra estrategia en las redes sociales.

Autor: Grudiz

Google también se equivoca

Aquellos que pensaban que Google tiene una varita mágica que todo lo que toca acaba convertido en una mina de oro se equivoca. Durante las últimas semanas, y hoy mismo, hemos visto cómo Google ha tenido que ir cerrando servicios que no le resultan ya rentables -o que nunca lo fueron- para centrarse en otros que no fueran un fracaso.

Como ejemplo, el cierre de Google Buzz o el carpetazo a los elementos sociales de iGoogle. Pero no han sido los únicos, Google se equivoca más de lo que pensamos. Bien es cierto que también lanza muchos más productos de los que podríamos imaginar.

Desde 1998, Google ha lanzado un total de 251 productos. De ellos, 90 han sido cancelados, eliminados del portfolio de productos de Google. Es decir, el 36% de los lanzamientos de Google resulta ser un fracaso.

El hecho de que Google suela presentar sus novedades como “beta”, también hace que el porcentaje sea todavía más reducido. Son muchos los lanzamientos que no llegan a ver una versión definitiva y, por lo tanto, no son cancelados al poco de ser lanzados oficialmente. Más datos, en la siguiente infografía, que repasa los éxitos y fracasos del gigante de Internet: